-¿A qué te dedicas?-
De cuando en cuando uno entabla conversación con alguien. Ya sea que lo conoces de toda la vida o diez minutos, y sale la pregunta “¿a qué te dedicas?” Eso es difícil. Llegado a un punto en la vida uno hace lo que no le gusta para poder sobrevivir, sobre todo en este tiempo de escasez y desigualdad. Todo se divide en lo que te gusta y lo que simplemente haces para pagar cuentas, el arriendo, comida, aseo y pasaje de micro solo si te sobra. Ahora bien, aquella pregunta “¿a qué te dedicas?”, ¿para qué faceta de la vida está formulada?, ¿qué hago para ganarme la vida?, o, ¿qué hago para ser feliz?, ¿un Hobby?, ¿mi Hobby? Empecemos por lo más aburrido pues.
¿A qué me dedico? Pues bien, me dedico a ser guardia, del metro de Santiago para ser exactos. Mi horario es un asco, el horario de guardia es especialmente un asco, nuestro horario es de cuatro por cuatro. ¿Qué quiere decir eso? Pues que trabajo cuatro días seguidos y descanso cuatro días seguidos. Eso está bien, ¿No? Pues no mucho, porque las cuarenta y cinco horas semanales se dividen en solo cuatro días y no en cinco, eso quiere decir que trabajo doce horas al día promedio, y me deja poco tiempo para descansar. Pero tranquilo, quizás esto que te estoy contando es un poco banal, o quizás no te interese, pero es importante ya que te estoy respondiendo la pregunta.
Como te iba diciendo yo me dedico a ver que la gente pague su pasaje, sacar a la gente que quiera trabajar en el metro: músicos, vendedores ambulantes, gente que pide caridad para algún fin en particular. A todos ellos los debo sacar del metro, aunque hayan pagado su pasaje como cualquier otra persona, porque obvio, no pueden ganar dinero sin pagar impuestos, ese tipo de fraude es solo para políticos y empresarios grandes, los pequeños y la gente común van a la cárcel. A veces pasan cosas en el metro, cosas que no debería alegrarme, pero lo hacen. Precisamente el porqué decidí trabajar aquí, y eso me lleva a lo que realmente hago.
¿A qué me dedico? Soy fotógrafo, hago preciosas fotos y de vez en cuando hago videos, pero no me siento tan a gusto, aunque tienen su encanto. Mis fotografías no las publico en ningún sitio, son personales. Hay páginas para mi tipo de fotografías, pero prefiero dejarlas solo para mí, me da una sensación de gran importancia. ¿cómo? ¿Qué es lo que fotografío? Eso quizás no debiera contarlo a todo el mundo, pero creo que a ti te lo contaré, quizás puedas entenderme mejor. Cuando vi algo así por primera vez, una sensación de repulsión que nació desde la boca del estomago, y me siguió durante todo el día. Fue antes de trabajar de guardia, iba camino al trabajo cuando sucedió. Estaba en el andén esperando el metro cuando la persona que estaba a mi lado saltó de improviso, el tren pasó por encima y siguió hasta la otra estación, me quedé observando lo que sucedió, pero las personas que estaban conmigo corrieron o cerraron los ojos. Yo no pude quitar la mirada, tenía esa sensación de asco, miedo incluso, pero no pude apartar la vista. Miré alrededor y como no había nadie mirando saque una foto con el celular, lo hice de forma instintiva, luego salí a tomar la micro, no se podía tomar metro porque tenía que venir gente especializada para limpiar las vías. No pude apreciar la foto hasta la semana siguiente. Una sensación de excitación me incitaba a mirar la foto, lo hacía todos los días antes de dormir, no se el porque, pero era excitante, no de forma sexual, pero, quizás sí un poco.
Las personas se suicidan, lo hacen regularmente en lugares alejados, ya que es algo planeado. Eligen un lugar especial, generalmente va relacionado con el tipo de muerte que eligen, una inmediata e indolora. Con armas de fuego es rápido, pero no todos tienen acceso a una, lanzarse de un edificio alto también es una pero es demasiado difícil poder coincidir, además que los cuerpos no se abren solo quedan molidos. La otra opción es el metro… Es hermoso, casi un arte. La forma en que se logra es difícil de igualar. Dia a dia buscaba algún suicidio, son escasos, pero en el metro suceden más a menudo que en cualquier otro lugar. Esto lo fui perfeccionando para que cada vez que haya un suicidio pueda estar ahí o casi, lo importante era ver, y fotografiar.
Los cuerpos cuando son aplastados por el metro quedan destrozados. Hay veces en las que quedan entre el tren y el andén, a punto de separarse por donde se junta el metro y las vías, los huesos se trizan, pero no se dividen, parecen una masa retorcida, muy distinta suerte corre su carne, que se desgarra deliciosamente. Fotos de distinto ángulo, en distintas líneas de metro, y ello con el tiempo se fue volviendo mi hobby. Antes de este no tenía ninguno la verdad, pasaba mis días en la nada,alcoholizado o viendo tele nada más. Pero esto le dio un sentido a mi vida. Hice las averiguaciones pertinentes para poder obtener el puesto de guardia, pensé en médico forense o en esos equipos de limpieza, pero no tengo ni la edad ni los medios para poder estudiar. También pensé en asistente de metro, esas personas que gritan “Detrás de la línea amarilla”, pero yo quiero ver gente en las vías, no estar yo en las vías, de verdad que da mucho miedo eso, además que la gente de mierda está super loca en la mañana.
Hablando con otros guardias, entre burlas y comentarios desagradables obtuve la información necesaria. Seguí todos los pasos y en un plazo de tres meses obtuve el empleo. A lo largo de mi primer año de trabajo obtuve muchas fotografías hermosas, llenas de detalles grotescos. Y con el tiempo se fueron triplicando, a tal punto que fue perdiendo el encanto, la gente se suicida cada vez más seguido al parecer. Para no perder aquello tan lindo comencé a recorrer carreteras, usando mis cuatro días de descanso viajaba a otras regiones, hacia el norte y hacia el sur. Debo decir que me sentí muy feliz de poder tener a mi alcance tantas fotografías maravillosas, había algunos sucesos que era imperioso grabarlos, volvió esa sensación y fue todo una maravilla. Había personas decapitadas, descuartizadas y algunos aún aferrados a este mundo, jadeantes en la carretera. Algunos desnudos por la fuerza del impacto.
Grababa de cerca a aquellas personas que les costaba respirar, encontraba divertido verles un parecido con un pez fuera del agua. Mientras hago mi arte hay gente que se ofende por ello, me dicen que tenga respeto, y lo tengo, pero ellos tambien deberian tener respeto por mi, soy una persona fuerte y libre, y quiero dar rienda suelta a mis deseos. Después de todo solo busco oportunidades de arte, no las genero por mi cuenta, deberían darme las gracias por no estar matando gente para saciar mis deseos. Quizás te di mucha información sobre esto, pero al menos pude responder a la pregunta. Ahora y tú, ¿a qué te dedicas?
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